Suave y tersa como ninguna
Desnuda y blanca como la luna
Reflejo del amanecer de verano
Como la luz que en las rocas se posa
Mientras el mar,
Con sus olas las golpea
Desgastando el cuerpo delicado
De aquella ninfa inspiradora de pecados
Quisiera volver a tocarte,
Con estas manos agrias y empapadas de dolor
Aunque sé que te haría daño otra vez
Más no puedo alimentar la esperanza perdida
Y prefiero morir cegado,
Contemplando tu partida
Así es ella,
Mi palpitante doncella
Solo comparable con el brillo de una estrella
martes, 21 de agosto de 2007
El reflejo de una doncella
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1 comentario:
simplemente genial compañero eres un genio!!!
deberias participar en algun concuros... como sabes si te va bien...
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